26 nov. 2009

The Prisoner

The-Prisoner-Amc

¡Cuidado! Warning! Achtung! Spoilers por un tubo

El Prisionero es el paradigma de serie de culto. Se trata de una serie inglesa de 1967 creada y protagonizada por Patrick McGoohan que fue cancelada después de 17 capítulos. Su trama giraba en torno de Número 6, un ex-espía que es secuestrado y llevado a un misterioso lugar llamado La Villa, donde todos sus habitantes son conocidos por números en vez de por nombres y donde el Número 2 (diferente en cada capítulo) intenta descubrir las razones de la dimisión de Número 6 mientras que este intenta encontrar una salida de La Villa y descubrir la identidad de Número 1, el cerebro detrás de todo... o tal vez no, tal vez lo que McGoohan quería contar a través de grandes dosis de surrealismo, psicodelia, camp y paranoia era otra cosa bien distinta. Esto nunca lo sabremos ya que McGoohan murió a principios de este 2009 sin despejar ninguna duda sobre el verdadero significado de El Prisionero, una serie adelantada no ya a su tiempo sino al nuestro incluso.

Tan sólo meses después de la muerte de McGoohan nos ha llegado un remake en forma de miniserie de seis episodios emitidos en la prestigiosa cadena por cable americana AMC y protagonizada por Jesucristo Jim Caviezel como Número 6 y Gandalf Ian McKellen como Número 2. Este remake coge algunas cosas del original como La Villa, los números, los saludos (be seeing you!) o los globos aerostáticos pero cuenta una historia diametralmente opuesta que coge más elementos de La Historia Interminable o The Fall que de la serie original. Una historia donde la paranoia de la Guerra Fría es sustituida por la paranoia del control global y las capacidades del subconsciente.

La historia es bastante sencilla. Como todos sabemos hay dos maneras de hacer parecer compleja una historia que no lo es: 1) reordenarla y hacerla no lineal (claros ejemplos son Pulp Fiction o Memento) y 2) cambiar el punto de vista desde el narrador omnisciente a uno de los personajes (como pasaba en Twin Peaks o en la mayoría de pelis de David Lynch). Los responsables de este The Prisoner optan por lo segundo (todo lo vemos a través de los ojos de Seis) pero con tanta inteligencia que parece que ha hecho lo primero cuando la historia está contada realmente en forma lineal.

The Prisoner cuenta la historia de como Helen Curtis, una eminente bioquímica, descubre un potente coctel de pastillas capaz de potenciar el subconsciente humano hasta el punto de poder compartirlo con más consciencias (el transfondo estupefaciente de la original se mantiene aunque adaptado a los nuevos tiempos). Dentro de este mundo que ha creado en su cabeza, la doctora Curtis crea La Villa, a imagen y semajanza de un ciudad colonial inglesa de mitad del siglo pasado en mitad de un abrasador desierto. Ahora que La Villa está creada es necesario llenarla de gente y hay es donde entra en juego el señor Curtis (McKellen), dueño de Summacorp, una empresa que se dedica a espiar a la gente (en plena polémica Sitel resulta bastante curioso, la verdad) y cuyo mejor analista es Michael (Caviezel). A través de los informes de Michael, Curtis elige a las personas con más problemas y las introduce en La Villa. Michael descubre que algo huele a podrido en Summacorp y dimite de su puesto.

Sin embargo no todo va a ser tan fácil ya que Curtis ha pensado en Michael para sustituirle tanto en Summacorp como en La Villa (donde es el Número 2, el gran jefe). La razón es que la doctora Curtis tiene que permanecer en estado catatónico en los dos mundos para que su mente pueda mantener viva La Villa, sólo puede despertar durante breves periodos de tiempo y esto ocasiona la aparición en La Villa de unos agujeros en el suelo que vienen a ser nada más y nada menos que la nada. Michael es metido a la fuerza en La Villa pero a diferencia de los otros prisioneros a él se le mantiene la memoria y un estado de semi-consciencia para que luche (¡No soy un número!) y consiga derrocarlo pero a la vez se le va minando tanto en La Villa como en la vida real para que se convierta en su sucesor, en el nuevo Dos y en el nuevo presidente de Summacorp. De esta manera Curtis podrá despertar a su esposa sin que La Villa desaparezca... aunque para ello tenga que sacrificar a su hijo de La Villa, que no soporta descubrir la verdad y se termina suicidando.

A la vista de los dos párrafos anteriores no queda duda de que este The Prisoner de 2009 es bien diferente a El Prisionero de 1967 y de que los fans de la original aborrecerán este remake por tomar su nombre en vano. Sin embargo se trata de un producto televisivo de primer nivel, con una ambientación espectacular, unos actores de lujo y una historia bien contada y bien terminada. En definitiva, una de las mejores miniseries de los últimos tiempos.

¿Quieres leer más sobre The Prisoner? Pues pasate por casa de Alex, Dani, Eldemo, Moltisanti o Mauro y sigue con la paranoia.

No hay Nueva York. Solo existe La Villa. ¿Para que nada más?

Be seeing you guap@s.

6 comentarios:

  1. Una grandísima miniserie. La verdad es que me ha gustado mucho. Cuando al final descubres todo el percal, te das cuenta de lo grande que es esta nueva versión.
    Y es que si juntas a Jesucristo y a Gandalf, no puede salir nada malo xD
    Por cierto, qué recuerdos la Historia Interminable, con ese perro volador que... ¿o era un dragón? jajaja!

    Saludetes!

    ResponderEliminar
  2. ENTRADACA. Lejos el mejor análisis que yo haya leído sobre esta gran mini-serie.

    ResponderEliminar
  3. Eldemo: bueno, dejemoslo en que era un perro-dragón xD

    Mauro: muchas gracias!!! Me he puesto colorado!!!

    Saludetes.

    ResponderEliminar
  4. Solo he visto los dos primero capitulos y ya estoy pensado en si ver el tercero. Me pone literalmente enfermo. Superficial es poco, El Prisionero original no era simple entretenimiento. Era un producto de crítica social avanzado, complejo, sutil, imaginativo e inteligente. Nada en el remake remite a esa inteligencia. Es una mala peli de sci fi que coge el argumento con los medios de hoy, pero no capta sus intenciones ni sus lecturas, ni su excelente y ambiguo modo de desafiar a su audiencia.

    ResponderEliminar
  5. Vas por el dos??? Pues espero que no hayas leido el post xD

    Solo una cosa: no coge el argumento, coge el nombre y algunos lugares y hechos solamente. Como ya digo en el post tiene muchos más puntos en común con La Historia Interminable que con la serie de McGooghan.

    Saludetes.

    ResponderEliminar
  6. Bueno, el argumento esencial de despertar en un lugar extraño, oprimido, un mundo reducido en si mismo, y el enfrentamiento entre el individuo, y el sistema (no exactamente la autoridad, sino la lógica de la villa en boca de esa autoridad).
    a eso me refiero con argumento, a las líneas esenciales, no al mismo guión ni a los mismos pormenores.
    Falta sutileza en todo caso.

    ResponderEliminar