30/12/2011

Serieando: Bored to Death + Misfits + Terra Nova

En Enero llegarán nuevas series como Alcatraz, Smash, House of Lies o la segunda temporada de Sherlock. Y para poder hacerles el debido hueco en la agenda seriéfila siempre viene bien que haya series que se disfruten en Otoño y terminen en Diciembre. Es el caso de Bored to Death, Misfits y Terra Nova, que ahora paso a reseñar brevemente (o no tan brevemente, depende de lo inspirado que me encuentre en los próximo minutos):




Bored to Death (T3)

Liberados del "basado en hechos reales", la segunda temporada cogió carrerilla y en esta tercera temporada han mantenido la velocidad de crucero en cuento a absurdo, bizarrismo y genialidad. La trama se ha centrado en los esfuerzos de Jonathan Ames en encontrar a su padre biológico, las cuitas de George porque su hija vaya a casarse con un hombre tan viejo como él y Ray siendo Ray y ligando con viejas. Momentos descacharrantes (la orgía homoerótica de peluches, Ray dando de mamar a su hijo, el tiroteo en el estadio de los Yankees...), cameos de lujo (de Sarah Silverman a Isla Fisher), Brooklyn en todo su decadente esplendor y un final de temporada tan cerrado que olía a series finale... como lamentablemente se ha terminado demostrando.

Echaré de menos las correrías de Jonathan, George y Ray. Tendré que buscarme otra comedia absurda y cultureta para la próxima temporada.




Misfits (T3)

La vida después de Nathan es dura pero Misfits, la serie más gamberra de la televisión actual, ha sobrevivido. No tanto gracias al nuevo personaje de Rudy, un Nathan al cuadrado pero en feo, sino gracias a la vuelta a la locura, al todo vale, de la primera temporada y dejando un poco de lado el serial superheroico que dominó buena parte de la temporada pasada.
Nazis, animadoras zombis, probation workers asesinados, intercambios corporales, autoembarazos, poderes de mierda y muchas locuras más en una temporada que se cerró con un capi lleno de cameos y con un final que también, al igual que el de Bored to Death, huele a series finale. Esperemos que no sea así y que tengamos por lo menos otra temporada más.

Bola extra: Hitler se entera de la marcha de Nathan
 

 
Terra Nova (T1) (con spoilers)


Aunque hay una ola negativa en la blogosfera seriéfila con respecto a esta serie desde antes incluso que se estrenara, se trata de una ola basada en prejuicios (a Spielberg y todo lo que huela a él hay que arrearle, parece) más que en hechos porque la verdad es que, a pesar de algunos capítulos ciertamente aburridos y algunos actores muy limitados (el prota Jason O'Mara, por ejemplo), se trata de una buena serie de ciencia-ficción con una trama interesante, unos buenos efectos especiales (para tratarse de una serie), unos exteriores grabados en Australia realmente impresionantes, muchas referencias a los grandes clásicos de la ciencia-ficción (con un capítulo entero inspirado en La Cosa, por ejemplo) y uno de los mejores malos de la televisión actual... y que no es Stephen Lang.

Y es que los principales inductores de la serie (Brannon Braga y René Echevarria) fueron muy astutos para que, gracias al aire avatariano que desprendía el piloto, inducir a que el Comandante Taylor era un potencial villano al estilo del Coronel Quaritch para luego resultar que no, que el malo malérrimo era su hijo Lucas, tan tarado, brillante y psicótico que uno no puede más que respirar aliviado cuando muere-pero-no-muere en la season finale.

No se sabe todavía si habrá segunda temporada pero los datos de audiencia no han sido malos (aunque tampoco buenos) y se comenta que O'Mara y Lang han recibido ofertas para retomar sus papeles por lo que esperemos que haya una segunda temporada... que el cliffhanger final con el que nos deja la season finale es de los que te hacen rascarte la cabeza.

Un saludete guap@s.

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