20 sept. 2006

Crítica: United 93

UNITED 93 (United 93, USA 2006)
Director: Paul Greengrass
Reparto: Christian Clemenson, Trish Gates, David Alan Basche, Cheyenne Jackson
Guión: Paul Greengrass
Duración: 111'


Como habrá podido observar el lector habitual de este rinconcito de la blogosfera, llevo algunos meses en los que apenas hay reseñas cinematográficas. Este hecho se debe a dos razones: 1) casi no he visto películas durante este verano y 2) ninguna me ha parecido lo suficientemente estimulante para hacerme escribir sobre ella. Pero ayer vi United 93 y me impactó tanto que no ha me ha quedado más remedio que dedicarle unas líneas.

United 93 cuenta la historia, conocida por todos, del avión del mismo nombre que la mañana del 11 de Septiembre de 2001 despegaba con menos de medio pasaja desde el aeropuerto neoyorquino de Newark con rumbo a San Francisco y que en mitad del vuelo fue secuestrado por cuatro integristas islámicos, cambiado su rumbo para dirigirse hacia Washington con la intención de estrellarse contra el Capitolio y que, gracias a un motín de los pasajeros y los restos de la tripulación, terminó estrellandose en mitad de los campos cercanos a Shanksville, Pennsylvania.

Todos conocemos esta historia, todos sabemos como termina, todos estuvimos pegados al televisor esa tarde con la boca abierta ante lo que veiamos pero a pesar de eso el director británico Paul Greengrass consigue una película rebosante de tensión gracias a su manera semidocumental de rodar (que ya le había dado buen resultado con la fantástica Bloody Sunday), a las impresionantes y emocionantes actuaciones de sus desconocidos actores (yo solo conocía al actor que da vida al doctor Burnett, Christian Clemenson, ya que interpretaba a Abel Koontz en Veronica Mars), a la práctica ausencia, salvo al principio y al final, de banda sonora y, sobretodo, a haber pasado totalmente de politiqueos y conspiraciones para centrarse en los sucesos y las personas.


United 93 es un peliculón inmenso repleto de momentos que te ponen la peil de gallina y te hacen un nudo en el estomago: cuando el primer avión desaparece del radar del centro de control y cunde el desconcierto mientras nosotros sabemos que se ha estrellado contra la torre norte del WTC; el nerviosismo de los suicidas antes de apoderarse del avión; la pizarra donde se van apuntando los aviones susceptibles des estar secuestrados; el piloto suicida pegando una foto del Capitolio en los mandos; las llamadas telefónicas de los pasajaeros a sus familias y en las que se enteran de los otros atentados y de que no estan secuestrados sino muertos (estar vivos y muertos al mismo tiempo, ¡que horror!); el asesinato de los pilotos, los preparativos del motín...

Pero sobretodo, lo que destaca es el final, el angustioso y estremecedor final: sabemos que el avión se va a estrellar y que todos van a morir pero eso no impide que estemos con los puños apretados y en total tensión deseando de todo corazón que se produzca el milagro y que los pasajeros que luchan contra el piloto y la fuerza de la gravedad lo logren y consigan levantar el avión y vivan. No lo logran. El avión se estrella. Fundido en negro. The end. Aflojas los puños y no puedes evitar que el lagrimal se afloje también y sueltas unas cuantas lagrimas. Peliculón.


Lo mejor: practicamente todo, desde los actores hasta la realista y sucia fotografía, pero, sobretodo, la ausencia de cualquier mensaje político ni moraleja: solo los hechos, solo las personas.
Lo peor: que la primera parte, con tantas localizaciones y personajes, se haga un poco liosa.

Puntuación: 10/10

4 comentarios:

  1. No la he visto.. pero estoy en duda, no se si ver World Trade Center o esta, o ninguna de las dos xD

    ResponderEliminar
  2. No se como estará WTC pero United 93 es un must see ineludible, hazme caso una vez en tu vida xDDD

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Es como cuando se dijo lo del meteorito que iba a chocar contra la tierra. En nada y menos de tiempo tuvimos en los cines Deep Impact y Armaggeddon.

    Aaaah Mr.Kalimero debo decirle que llevaba tiempo siguiendo sus andanzas y que, idiota de mí, no le tenía enlazado en el laboratorio. Subsané el error :)

    ResponderEliminar
  4. Yo también he solucionado este pequeño desaguisado, estimado doctor, y le he enlazado también.

    Saludos.

    ResponderEliminar