8 jul. 2016

Peaky Blinders



'Peaky Blinders' posiblemente sea la mejor serie que nadie (o muy poca gente) está viendo y, menos aún, hablando. Y eso está muy mal porque la serie parida por Steven Knight (un tipo que lo mismo te crea '¿Quién Quiere Ser Millonario?' que te escribe 'Promesas del Este' o 'Shutter Island'), que narra de manera primorosa las andanzas de la familia Shelby, los líderes de los Peaky Blinders, una de las bandas más peligrosas del Birmingham de la década de los 20 del siglo pasado, es sólida y disfrutable, cuidando como pocos productos audiovisuales actuales la imagen y la música (con una BSO repleta de trallazos indie-rock muy anacrónica pero muy acertada a su vez).

La estrella indiscutible del show, que emite BBC2 y que acaba de terminar su tercera temporada, es Cillian Murphy. Un actor siempre a punto de explotar pero que no lo ha hecho definitivamente hasta que su camino se ha encontrado con Tommy Shelby, perdón, con Tommy Fuckin' Shelby, el inteligente y lacónico cabecilla de una familia mafiosa disfuncional como no se veía desde aquella-serie-tan-añorada-de-la-HBO. El actor irlandés, fetiche de Christopher Nolan y Danny Boyle, ha perdido papeles importantes (el de Batman / Bruce Wayne, por ejemplo) por su escasa estatura, apenas 1.70 cms (que se notan mucho cuando en 'Peaky Blinders' comparte escena con el 1.90 de Sam Neill). Sin embargo, andando con los brazos bien abiertos, cigarrillo en la boca, gorra calada y al ritmo del 'Red Right Hand' de Nick Cave (que así es como empiezan la gran mayoría de capítulos de la serie), está realmente inmenso.


Tampoco se quedan atrás Helen McCrory (la señora de Damian Lewis) como la abnegada y ambiciosa tía Polly o Paul Anderson como el desequilibrado pero encantador Arthur Shelby, el hermano mayor de Tommy. ¿Y qué decir de los antagonistas? De Sam Neill a Paddy Considine pasando, como no, por Tom Hardy (actor fetiche de Knight) y su Alfie Solomons, un gangster judío al mando del tráfico de joyas en Londres. Un ciclón de la naturaleza con un personaje hecho a su medida.

Knight ha escrito los 18 capítulos de cerca de una hora divididos en tres temporadas que hemos visto hasta ahora y en ellos te puedes encontrar de todo: las secuelas de la Gran Guerra, el conflicto de Irlanda, el mundo de las apuestas ilegales, el auge del comunismo... e incluso tenemos apariciones estelares de personajes reales como Winston Churchill o Charlie Chaplin.



La serie ha sido renovada por dos temporada más (como mínimo) y en España la puedes ver en Wuaki Selection (las 3 temporadas hasta la fecha) y Netflix (temporadas 1 y 2). De hecho debes verla... ¡es una orden de los Peaky Blinders!

Un saludete, guap@s.

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