27 jul. 2016

Stranger Things


¡Cuidado! Warning! Achtung! Spoilers, no demasiados, pero alguno si que hay

En los 80, entre los adolescentes de todo el mundo, lo que lo petaba eran las pelis de Steven Spielberg (y su cohorte de la Amblin) y los libros de Stephen King (y las zapatillas de colores chillones, el synth-pop, el hair-metal y los radiocassettes, pero eso es otra historia). Ahora, 30 años después, cuando la nostalgia ochentera parecía haber dejado paso a la noventera, los de Netflix, en su afán por conquistar el mundo, se sacan de la manga 'Stranger Things': una primorosa serie de ocho capítulos (esperemos que haya más temporadas [1]) que aúna los mundos de Spielberg y King... y mucho más.

Sí, eso ya lo hicieron en su momento 'Noche de Miedo' o 'Jóvenes Ocultos'. Y sí, todo en 'Stranger Things' (la trama, las referencias [2], el casting, las actuaciones) parece demasiado pensado, demasiado consciente y demasiado poco original. Pero no importa porque todo es terriblemente divertido. Entretenimiento puro y duro y eso es algo que se agradece.

La historia de 'Stranger Things' empieza cuando, en el año del señor 1983 sito en el pueblo de Hawkins, Will Byers desaparece una noche camino a casa después de pasarse toda la tarde jugando a 'Dragones y Mazmorras' con sus amigos. A partir de aquí seremos testigos de las indagaciones de diversos personajes: por un lado la desequilibrada madre de Will y el descreído sheriff del pueblo, por otro de su inadaptado hermano mayor y, finalmente, de sus amigos, que contarán con la ayuda de Eleven, una extraña niña que apareció en el bosque, que parece tener poderes y a la que unos tipos del gobierno persiguen con ahínco.

En estas dos semanas desde su estreno se ha hablado largo y tendido de 'Stranger Things' en todos lados por lo que poco más puede aportar este humilde bloguero que no se ha dicho ya. Tan sólo que Winona Ryder está tan sobreactuada como fantástica, que la ambientación es simplemente perfecta, que la niña que interpreta a Eleven, Millie Bobby Brown, es todo un descubrimiento, que tiene musicote (faltaría más estando ambientada cuando está ambientada), que la peluca loca de Matthew Modine da todavía más miedo que su personaje, que el momento 'Cuenta Conmigo' casi me hizo llorar (aunque hay muchos más) y que si no la has visto, ¿a qué esperas? Si eres fan de Spielberg, King, de la época y de las historias de chavales metidos en problemas bigger than life, te encantará. Si no, muy posiblemente también... y eso habla muy bien de la serie parida por los hermanos Duffer.

De momento una de las indiscutibles series del año.


Pd: me quedo con una frase del sheriff Hopper: "Las mañanas son para el café y la contemplación". La voy a intentar convertir en un mantra para mi vida.

Un saludete, guap@s.

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[1] Netflix hasta ahora siempre le ha dado segundas temporadas a sus series (y muchas son directamente basura) por lo que mal se tendría que dar la cosa.

[2] De 'E.T.' a 'Carrie' pasando por 'Encuentros en la Tercera Fase', 'Akira' o, sorprendentemente, 'Under the Skin', la marcianada aquella de Jonathan Glazer con Scarlett Johansson. Aquí muchas más.

25 jul. 2016

Once (II)

Hoy hace once años de la primera entrada (de las de verdad, una reseña de 'Sospechosos Habituales') del blog anteriormente conocido como Kalimero's Zone. Han pasado ya muchos años de la época dorada de este blog (y de los blogs en general) pero aquí seguimos al pie del cañón (más o menos)... y que sea por muchos años más, claro que si.

Muchas gracias a todos los que os seguís pasando por aquí.

Pd: próximamente reseñas de 'Stranger Things', la T2 de 'Mr. Robot' y una buena ración de blockbusters. Nos leemos. 

Un saludete, guap@s.

8 jul. 2016

Peaky Blinders



'Peaky Blinders' posiblemente sea la mejor serie que nadie (o muy poca gente) está viendo y, menos aún, hablando. Y eso está muy mal porque la serie parida por Steven Knight (un tipo que lo mismo te crea '¿Quién Quiere Ser Millonario?' que te escribe 'Promesas del Este' o 'Shutter Island'), que narra de manera primorosa las andanzas de la familia Shelby, los líderes de los Peaky Blinders, una de las bandas más peligrosas del Birmingham de la década de los 20 del siglo pasado, es sólida y disfrutable, cuidando como pocos productos audiovisuales actuales la imagen y la música (con una BSO repleta de trallazos indie-rock muy anacrónica pero muy acertada a su vez).

La estrella indiscutible del show, que emite BBC2 y que acaba de terminar su tercera temporada, es Cillian Murphy. Un actor siempre a punto de explotar pero que no lo ha hecho definitivamente hasta que su camino se ha encontrado con Tommy Shelby, perdón, con Tommy Fuckin' Shelby, el inteligente y lacónico cabecilla de una familia mafiosa disfuncional como no se veía desde aquella-serie-tan-añorada-de-la-HBO. El actor irlandés, fetiche de Christopher Nolan y Danny Boyle, ha perdido papeles importantes (el de Batman / Bruce Wayne, por ejemplo) por su escasa estatura, apenas 1.70 cms (que se notan mucho cuando en 'Peaky Blinders' comparte escena con el 1.90 de Sam Neill). Sin embargo, andando con los brazos bien abiertos, cigarrillo en la boca, gorra calada y al ritmo del 'Red Right Hand' de Nick Cave (que así es como empiezan la gran mayoría de capítulos de la serie), está realmente inmenso.


Tampoco se quedan atrás Helen McCrory (la señora de Damian Lewis) como la abnegada y ambiciosa tía Polly o Paul Anderson como el desequilibrado pero encantador Arthur Shelby, el hermano mayor de Tommy. ¿Y qué decir de los antagonistas? De Sam Neill a Paddy Considine pasando, como no, por Tom Hardy (actor fetiche de Knight) y su Alfie Solomons, un gangster judío al mando del tráfico de joyas en Londres. Un ciclón de la naturaleza con un personaje hecho a su medida.

Knight ha escrito los 18 capítulos de cerca de una hora divididos en tres temporadas que hemos visto hasta ahora y en ellos te puedes encontrar de todo: las secuelas de la Gran Guerra, el conflicto de Irlanda, el mundo de las apuestas ilegales, el auge del comunismo... e incluso tenemos apariciones estelares de personajes reales como Winston Churchill o Charlie Chaplin.



La serie ha sido renovada por dos temporada más (como mínimo) y en España la puedes ver en Wuaki Selection (las 3 temporadas hasta la fecha) y Netflix (temporadas 1 y 2). De hecho debes verla... ¡es una orden de los Peaky Blinders!

Un saludete, guap@s.