28/2/2012

Feliz día, Andalucía



No soy yo una persona / pollo muy patriótico ni mucho menos nacionalista, de hecho hay muchas cosas de Andalucía que no me gustan nada (las desigualdades, los tópicos, los señoritos...). Sin embargo estoy muy agradecido por haber nacido en esa fantástica tierra y, ahora que vivo fuera, me gusta proclamarlo... y más en un día como hoy, 28F, día de Andalucía.

Por eso os dejo este fantástico timeline que muestra en apenas cuatro minutos una pequeña parte de lo que es y puede ofrecer Andalucía.

Feliz día a Andalucía y a todos los andaluces, hasta los que me caen mal.

Pd: en la cuenta de España en Youtube hay otros timelapses de otras zonas (igual de fantásticas) de la piel de toro. Todos muy recomendables. Otra cosa no, pero promocionar el turismo siempre se ha hecho bien en este país.

Un saludete guap@s.

21/2/2012

Asco





El vídeo encima de estas palabras muestra una de las escenas que más asco e incredulidad me han provocado en mis casi 30 años de vida: una calle, cierto barullo, un policía (un tipo alto, fornido, encapuchado), dos chicas, el policia llega y les mete un tremendo empujón estampándolas contra un coche y sale huyendo. ¿Una peli de acción de serie b de Chuk Norris? No, Valencia, España, Europa, el mundo real. ¿Mitad del siglo XX en un país totalitario? No, 20 de Febrero de 2012, el puñetero siglo XXI. Yo comentaba durante la campaña electoral que nos íbamos a cagar pero lo cierto es que todo va peor y más rápido de lo que podía pensar. Y lo que queda.

En Valencia hay dinero para grandes premios de F1, para aeropuertos para bicicletas, para parques de atracciones gigantes (y sin árboles) como Terra Mítica o para atentados urbanísticos, ecológicos y morales como Marina D'Or pero no hay dinero para llenar el tanque de gasóleo para la calefacción de los colegios. Y si a los alumnos se les ocurre salir a protestar por esta situación, pues sale la policía a dispersarlos y cazarlos que ni la Ertxaina con la Kale Borroka [1]. De fliparlo.

Dejo también unas cuantas fotos que ejemplifican bastante bien la situación: dos imágenes de los altercados y una portada de periodismo-ficción:


Los protestantes cargaban con las armas más poderosas, los libros, y la policía se empezó a poner nerviosa...


Si, debe de ser una delincuente muy peligrosa. Es Sydney Bristow y esconde una semi-automática en la zapatilla...


La SinRazón a lo suyo: los rojos peligrosos van a convertir España en Grecia. Si, ya, claro, no te fastidia...

Pd1: para seguir todo el tema de la #primaveravalenciana [2] este post de Periodismo Humano (en permanente actualización desde la semana pasada) es indispensable.

Pd2: y, por supuesto, en Mi Mesa Cojea el mejor análisis de todo este espinoso asunto.

Pd3: no tiene relación con lo comentado anteriormente pero este corto de esta edición de Notodofilm Fest pone los pelos como escarpias y asusta un poco.

Un saludete guap@s.


[1] Y ojo, yo no soy un peligroso anti-sistema en permanente lucha contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, que conste. Creo que tienen un trabajo complicado y que la mayoría de ellos cumple bien con su cometido... pero también hay mucho psicópata con porra al que le gusta repartir a diestro y siniestro.

[2] La verdad es que el hashtag no lo termino de comprender bien, que todavía hace bastante rasca... 

14/2/2012

Luther

 
A mitad de la decada pasada se hablaba de "Edad de oro de las series americanas". Ahora se habla de "Edad de oro de las series inglesas". En Inglaterra siempre se han hecho buenas series (y con muchos menos medios que en USA) pero la llegada de Sherlock, Downton Abbey, Skins, Life on Mars o Misfits ha hecho que las miradas de todos los seriéfilos del mundo se dirijan hacia la pérfida albión.

Al calor de estas vibraciones positivas es fácil encumbrar a productos mediocres salidos en el momento adecuado (la penosa Black Mirror, por ejemplo) pero también el ningunear aquellas series que quizás se salgan un poco del molde. Es el caso de Luther, un drama policiaco muy entroncado con la literatura y el Londres de Ken Bruen, centrado en las peripecias de John Luther, un conflictivo detective de policia que se tiene que ver la cara con los peores y más flipados criminales que pueblan la ficción televisiva actual mientras se enfrenta a su infinito catálogo de demonios personales.

Este John Luther está interpretado por el gran, en muchos sentidos, Idris Elba, que por este papel acaba de ganar un Globo de Oro por lo que se supone que la tercera temporada (si la hubiera) de la serie tendrá una visibilidad mucho mayor tanto entre la audiencia inglesa como entre la blogocosa seriéfila, donde no es una de las series top y de la que no se escribe mucho [1]. Lo que se va a encontrar toda este nueva audiencia es una serie impecablemente realizada, con interpretaciones de lujo (ojo a Ruth Wilson como esa Hannibal Lecter de cejas imposibles que es Alice Morgan), con un nivel de sordidez muy alto y con una selección musical reamente elegante [2]. 

Una gran serie, desde luego... y que mejor será que veas antes de que se convierta en mainstream y hasta tu primo de 14 años que sube fotos suyas en el cuarto de baño al Tuenti la conozca.



Un saludete, guap@s.


[1] Aunque hay excepciones como la de Marina en El Diario de Mr. MacGuffin (que fue donde descubrí la serie)

[2] Y eso que, a pesar de ser muy fan Luther, no ha salido ningún tema de David Bowie.


7/2/2012

Top 10: Excusas baratas


Ayer Alberto Contador fue suspendido por dos años como ciclista profesional debido al positivo que dio en el Tour de Francia de 2010. La suspensión tiene efecto retroactivo (por lo que podrá correr a partir de Agosto de este 2012) y se le retiran las victorias del Tour 2010 y el Giro 2011

Como esta sociedad nuestra es cateta  y victimista por naturaleza  y cree que defender lo español es algo sagrado, se ha armado una muy gorda en favor del ciclista de Pinto. El argumento más repetido es que si Contador no ha podido probar que es inocente de dopaje, las autoridades ciclistas tampoco han podido demostrar que sea culpable. Esto, aparte de una tontada [1], no pareció escandalizar a nadie cuando lo sufrieron Ivan Basso, Rassmussen u otros muchos ciclistas y deportistas de otros especialidades.

Pero este post no es para debatir sobre dopaje. Yo no tengo ni idea de si Contador se dopó o se dejó de dopar. Lo que si se es que la excusa para el exceso de clembuterol en su cuerpo que puso el bueno de Alberto, unos solomillos contaminados que se cenó las noches antes de los controles, es tan ridícula que merece no sólo sanción sino que, si me apuras y le sumas esa bochornosa aparición en La Noria, es merecedora de una temporadita en Alcalá Meco... y desde luego hubiera provocado la hilaridad de todos en vez de una defensa a ultranza si se hubiera tratado de, por ejemplo, Lance Armstrong.

Pero a lo que vamos, que todo esto me ha inspirado para un Top 10, que hace mucho que no me marco ninguno. Con todos ustedes: las 10 mejores excusas baratas ever.

10. "Mis deberes se los ha comido el perro" (Jóvenes escolares all over the world)

9. "Nos han hackeado la cuenta de Twitter" (Community Manager del PSOE... ¿o del PP?)

8. "Los mecánicos / ingenieros / lo-que-sea-menos-yo no han hecho bien su trabajo" (Fernando Alonso siempre que no gana un gran premio)

7. "Me duele la cabeza" (95% de las mujeres, 95% del tiempo)

6. "No es doping, es un complot contra la Revolución por parte del enemigo imperialista y del crimen organizado" (Javier Sotomayor en voz de Fidel Castro)

5. "En local / desarrollo / preproducción va" (El 95% de los desarrolladores, el 95% del tiempo)

4. "Unas prespiputas me echaron droja en el colacao y me robaron" (José Tojeiro, ahora consumidor de Nesquick)

3. "Me cené unos solomillos contaminados" (Alberto Solomillos Contador)

2. "Me caí en el bote salvavidas" (El capitán del Titanic Costa Concordia)

1. "Confundí a mi primo con mi novia (y lo violé)" (Un señor de Granada al que la noche le deja peor que a Dinio)

Pd: ahora con Whatsapp, las excusas se van a acabar. ¿Qué no?

Un saludete, guap@s.

[1] Se da positivo porque en una medición se obtiene un valor superior al normal. El deportista debe mostrar a que se debe esta anomalía. Si no puede, pues debe ser sancionado.